diumenge, 10 d’abril de 2016

Trabajo sobre el libro “Barro de Medellín”-- Luisa Jimenez




     
 LA OPINION DE MI PADRE EN MEDELLIN 
Cuando dices que te marchas a Medellín la gente se echa las manos a la cabeza porque la relacionan con cárteles, drogas, crimen, FARC, guerrilla, secuestros e inseguridad. Olvidando la época del Pablo Escobar, a día de hoy Medellín es una ciudad bastante segura siempre que hagas las cosas con cabeza y sigas unas precauciones básicas.
Colombia tiene mucha diferencia de clases, entre la clase alta y clase baja. Es el único país el mundo que divide sus clases sociales y nivel de vida en rangos, esos rangos, aquí se llaman ESTRATOS, que están determinadas por zonas o barrios, el nº del "estrato" será el que nos aconseje en dónde mejor vivir, en Medellín distinguimos 6 estratos. El poblado es el barrio más exclusivo de la ciudad. Lleno de grandes edificios, cafeterías y restaurantes, en Poblado se alojan la mayoría de los turistas que visitan Medellín. Es muy seguro, incluso por las noches, y es donde se encuentra la mejor zona de bares y discotecas: el parque Lleras.
La comida no es precisamente una de las cosas que me gustan de Medellín y en general de Colombia. Su alimentación está basada en el arroz hervido, frijoles, la arepa,patacion (plátano frito, aplastado, y frito de nuevo) y otros alimentos fritos. Para beber la bebida típica es el aguardiente, el juguito (zumo aguado), agua (caña de azúcar seca derretida en agua), chocolate o café. Y, por cierto, hablando de café: contrario a lo que mucha gente piensa, en Colombia NO existe una gran cultura cafetera como por ejemplo en España, sino que es algo que se está empezando a desarrollar. No se bebe mucho café, y pocas personas saben preparar un buen expreso. El café que se bebe en Colombia es el tinto (Café aguado tipo estados Unidos), en la mayoría de restaurantes sirven un menú ejecutivo que consiste en un bol de sopa, el plato del día o carne a la plancha (res, pollo o cerdo) con los acompañantes típicos (arroz, ensalada, arepa, patacón), y un vaso de jugo. El plato típico de Medellín es la bandeja paisa, que lleva chicharrón (torrezno), carne molida, frijoles, arroz, chorizo, aguacate y un huevo frito y las arepas con queso: arepas rellena de queso derretido, preparadas a la plancha con mantequilla, a las que le ponen leche condensada por encima.
Es una ciudad donde la gente hace mucho deporte y cuidan su cuerpo. La cirugía estética para ellos es como el comer, una necesidad.
En cuanto a sanidad la seguridad social es muy deficiente, habiendo muchas clínicas y hospitales de pago.
El sistema de transporte de Medellín conecta toda la ciudad, incluidos los barrios pobres de las montañas, y es famoso internacionalmente.
Autobuses. Los típicos buses de línea que recorren distintas rutas. Son más pequeños que en España.
Metro (equiparable al tren de cercanías en España) recorre Medellín a lo largo.
Metroplús, es un sistema de autobuses que extiende el metro, conectándolo con todos los puntos de la ciudad que no se encuentran cerca de una parada. Estos buses se caracterizan porque circulan por su propio carril por el que sólo pueden circular metropluses.
Metrocable (teleféricos como en las pistas de ski). Durante la época de violencia en Colombia, mucha gente emigró a Medellín y se estableció en la ladera de una de sus montañas. Estos ciudadanos se encontraban desconectados del resto de la ciudad, debido a las brutales cuestas que se ven obligados a recorrer cada vez que quieren moverse, por lo que el gobierno decidió extender el servicio de metro con un teleférico.
Tranvía (actualmente está en construcción) conecta el centro de la ciudad con la estación de metrocable.
Además de utilizar el transporte público, muchísima gente se mueve en moto (y conducen como locos). Me sorprendió también la gran cantidad de taxis (no son peligrosos) que hay en la ciudad, y la facilidad para encontrar uno gracias a la aplicación de móvil Easy Taxi.
La gente de Medellín (Paisas) es muy amable y educada. Me llamó la atención de Medellín y de Colombia en general, pero no dudarán echar en cara a los españoles “el oro robado” por los españoles en la conquista de América.
Todo es negociable. En Colombia es posible negociar el precio de cualquier cosa, menos en el supermercado y en algunos restaurantes.
Urbanismo. Las ciudades están diseñadas con tiralíneas, y la mayoría de las calles no tienen nombre sino números. Una dirección en Colombia tiene este aspecto: Calle 32B, #66C – 06.
Cabinas-humanas. En los lugares más concurridos de las ciudades colombianas encontrarás a personas con chalecos reflectantes con el mensaje “100 pesos minuto local”. Se trata de cabinas telefónicas humanas: personas que te prestan su móvil y te cobran en función del tiempo que hayas hablado.
Los colombianos tienen un tono de voz muy bajo y muchos hablan muy rápido. Son muy creyentes. Expresiones. “A la orden”, “Con gusto”, “Que Dios te bendiga” son mis favoritas. Me llamó especialmente la atención que la gente por la calle no fuma o si lo hacen muy poco.









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